
Existe la creencia de que un exfutbolista puede ser la persona o técnico ideal para seleccionar jugadores y no es cierto; saber jugar al futbol no significa que sepas de futbol y,algo más; la selección de jugadores es una especialidad.Si, una especialidad, con mayúsculas. Ypara desarrollar esta actividad se deben reunir una serie de características y un talento especial que nos permita detectar el jugador que conviene al equipo,dentro de nuestro mercado.
Para empezar, se deben dominar las tres fases de la concentración: atención, concentración y enfoque. Sin atención no hay nada. A partir de ahí, lo siguiente que debemos tener claro es que queremos ver en un jugador. Para ello resulta imprescindible hacerse una serie de preguntas: ¿Todos los puestos son iguales? ¿Todas las zonas del campo son iguales? ¿Es igual jugar por el carril central, que en banda? ¿es igual jugar por delante del balón que por detrás? Estas son preguntas básicas a las que siguen muchas otras. Si no nos hacemos preguntas nunca encontraremos respuestas.
Pretender que el “nombre” ganado como futbolistapase a ser una solución en un departamento tan importante como la secretaría técnica y la dirección deportiva, es simplemente de necios.Aunque la mayoría de presidentes, en la que dicen la mejor liga del mundo, no saben de la importancia que realmente tiene una buena secretaría técnica, y eso se nota en la cantidad de fracasos en el capítulo de altas y bajas que cada verano llenan las páginas de los medios de comunicación deportivos.El compro, cambio, vendo, alquilo de todos los años…mercadillo de barrio.No pasa nada, en el mercado de invierno volvemos a la carga con los mismos criterios y, por supuestocon idénticos resultados.
Al igual que todos tenemos un talento que a veces está por descubrir y fomentar. También tenemos nuestro propio nivel de incompetencia del que, casi siempre, desconocemos nuestro tope. El miedo a rodearse de técnicos que sepan más que uno no hace sino alimentar nuestro nivel de incompetencia y, como consecuencia, la toma de decisiones erróneas.
“en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta llegar a su nivel de incompetencia. La nata sube hasta cortarse”.
Algunos incluso sobrepasan su nivel de incompetencia de golpe. En la empresa fútbol se pasa de jugador a entrenador sin más y también del campo a la dirección deportiva, por que sí. Porque lo decide el jefe inútil de turno. El que ha llegado a su máximo nivel de incompetencia. Quizá también por oscuros intereses ¡Qué más da si no se juegan su dinero! ¿Y sus valores?
Este es el escenario habitual en la empresa fútbol. Aquí todo el mundo se cree el más listo, el que más sabe. Un mundo lleno de embaucadores y personajes mediáticos, rodeados de aduladores, avalados o consentidos por seguidores que lo único que creen es en el resultado puntual (el cortoplacismo) y en las excusas de los que no tienen argumentos. Esta es la cruda realidad por desgracia para fútbol.
Creo firmemente en la formación desde abajo, pasando por todos los puestos hasta llegar al que te sientes y eres útil. No concibo un director deportivo, analista u ojeador, sin pasar antes por la etapa de entrenador. Sin duda, el puesto más complejo en el futbol, ahí tienes que hacer de todo y es donde fortaleces tus capacidades para batallas más importantes o selectivascomo el caso que nos ocupa.
Para un técnico con experiencia y talento, descubrir las capacidades del jugador dentro del campo (lo que sabe y puede hacer) no es lo más complicado. Lo realmente difícil es intuir como va a encajar ese jugador en tu equipo. Ahí es donde entra en juego el perfil psicológico del futbolista y su entorno y me temo que, aunque digan lo contrario, no se le presta la atención requerida. Asimismo, es importante conocer lo que piensa su representante, que quiere para el jugador. Lo ve como una mercancía o busca lo mejor para su representado.
Otro de los aspectos que considero clave en el fracaso de muchos jugadores es el escaso apoyo que reciben por parte de la institución,fuera del campo, en el ámbito personal. Suelenser muy jóvenes y con una formación limitada; en el caso de los extranjeros,si no dominan el idioma, las barrearas aumentan de tamaño minimizando al jugador/persona.
Si consideramos al futbolista como un activo del club se debería cuidar con mucho interés el aspecto humano. El director deportivo, el capitán, el cuerpo técnico, entre otros, tienen la responsabilidad de proteger y apoyar a sus futbolistas más allá de los entrenamientos y los partidos. Se debe procurar una integración sólida desde el primer día, no tanto en que se crean importantes, sino que se sientan útiles y se les respeta.
Conclusión: factores clave
- El criteriode selección.
- El trato humano por parte del club, en toda su extensión, hacia el jugador.
Otros aspectos importantes que influyen en el porqué de tantos y tantos fracasos.
- Los encargados de seleccionar a los jugadores no siempre están capacitados.
- El perfil psicológico del jugador queda en un segundo o tercer plano.
- La repercusión de los fallos sobre el responsable es insignificante.
- Las decisiones no están consensuadas.
- La importancia de una secretaria técnica, para algunos presidentes, no es relevante. O no quieren que sea.
- La improvisación por delante de la planificación.
- Oscuros intereses.
- Pago de favores y compromisos.
- El amiguismo por delante del interés general.
- Falta de rigor en las decisiones importantes.
Hacer las cosas con lógica empresarial allí donde se requiere, en el fútbol, no parece estar bien visto ¡Que le vamos hacer!
Muy bueno lo felicito
Desde. Chile
Muy agradecido Sergio. Un saludo desde La Coruña
Opiniones con sentido común y con claridad. Enhorabuena!!!.